El drenaje linfático manual (DLM) se hizo famoso por la estética post-quirúrgica, pero su origen y su mayor valor son médicos: es el tratamiento de elección para el linfedema y un gran aliado en edemas post-traumáticos y post-operatorios.
¿Qué es exactamente el DLM?
Una técnica manual suave, lenta y rítmica que estimula la contracción de los vasos linfáticos y redirige el líquido acumulado hacia territorios sanos. No es un masaje profundo: la presión correcta es sorprendentemente ligera, porque los capilares linfáticos están justo bajo la piel.
Indicaciones con respaldo clínico
- Linfedema: primario o secundario (por ejemplo, post-cirugía de cáncer de mama con extracción de ganglios). Aquí el DLM se integra en la Terapia Descongestiva Compleja junto a vendajes y ejercicio.
- Edema post-quirúrgico: tras cirugías ortopédicas (prótesis de rodilla o cadera) o plásticas, acelera la reabsorción del edema y mejora el dolor.
- Edema post-traumático: esguinces y fracturas con hinchazón persistente.
- Piernas pesadas por insuficiencia venosa leve: como complemento de la compresión y el ejercicio.
Cuándo NO se debe hacer
Trombosis venosa profunda activa, infecciones agudas (erisipela), insuficiencia cardíaca descompensada y cáncer activo sin autorización del oncólogo. Por eso siempre evaluamos antes de tratar.
¿Cuántas sesiones se necesitan?
En edemas post-quirúrgicos, típicamente 5 a 10 sesiones combinadas con ejercicio activo y educación de autocuidado. En linfedema crónico, el tratamiento es por fases y se complementa con prendas de compresión.
Realizamos drenaje linfático a domicilio, ideal para pacientes recién operados que no deben trasladarse: mira nuestra guía de drenaje post operatorio a domicilio. Consulta por WhatsApp o revisa nuestros planes de sesiones.
¿Le interesa aplicar estos conceptos en su recuperación?
Nuestros especialistas integran esta evidencia clínica en cada plan de tratamiento personalizado.