Sensación de inestabilidad, "cabeza pesada", mareo al girar el cuello o al mantenerlo en una posición… y todos los exámenes de oído salen normales. Cuando eso ocurre junto a dolor o rigidez cervical, el cuello es el sospechoso principal: es el llamado mareo cervicogénico.
¿Cómo puede el cuello producir mareo?
La columna cervical alta es un órgano sensorial: sus músculos profundos tienen una densidad altísima de receptores de posición que informan al cerebro dónde está la cabeza. Cuando hay contractura, rigidez o mala postura sostenida, esa información llega "distorsionada" y entra en conflicto con la del oído interno y la vista. El resultado: inestabilidad, mareo y náuseas leves.
Pistas de que tu mareo es cervicogénico
- Aparece o empeora con posiciones o movimientos del cuello (no con los cambios de posición de la cabeza en la cama, típicos del vértigo de oído).
- Coexiste con dolor, rigidez cervical o dolor de cabeza tensional.
- Es una inestabilidad difusa ("flotar", "estar en un barco") más que un vértigo rotatorio intenso.
- Mejora cuando la musculatura del cuello se relaja.
Importante: el mareo de inicio brusco con alteraciones visuales, del habla o de la fuerza es motivo de urgencia médica inmediata.
Tratamiento kinesiológico
- Terapia manual suboccipital y cervical: descomprimir y devolver movilidad a los segmentos altos.
- Reentrenamiento propioceptivo: ejercicios de reposicionamiento cefálico con seguimiento ocular (láser o mirada fija) que "recalibran" los sensores del cuello.
- Movilidad y fuerza profunda del cuello (como la rutina de la imagen).
- Higiene postural: especialmente frente a pantallas; revisa nuestra guía de ergonomía.
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