Qué le exigimos a un kinesiólogo para atender contigo
Atender a domicilio es distinto a atender en un box. El profesional trabaja sin colegas al lado, decide solo, y muchas veces es la única persona del sistema de salud que ve cómo vive realmente el paciente. Eso exige más criterio, no menos.
Requisitos que verificamos
- Título universitario de kinesiólogo, verificado.
- Inscripción vigente en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud de la Superintendencia de Salud, que puedes consultar tú mismo en el sitio de la Superintendencia.
- Experiencia clínica previa en el área que va a atender: la rehabilitación geriátrica, la respiratoria infantil y la neurológica requieren competencias distintas.
- Capacidad de comunicarse con la familia y con el médico tratante, que en domicilio es parte del trabajo, no un extra.
Cómo trabajamos: evaluar, planificar, reevaluar
No partimos tratando. Partimos midiendo, porque sin línea de base no hay forma de saber si el tratamiento está sirviendo o solo está pasando el tiempo.
La primera visita es una evaluación funcional sin costo: se miden capacidades concretas según el caso —rango articular, fuerza, velocidad de marcha, equilibrio, saturación—, se revisa el entorno donde vive el paciente y se conversan objetivos realistas con la familia. De ahí sale un plan con número estimado de sesiones y frecuencia.
Cada cierto tiempo se repiten las mismas mediciones. Si los números no se mueven, el plan cambia. Preferimos decirte que hay que ajustar el enfoque antes que vender sesiones que no están aportando.
Qué llevamos a tu casa
El equipamiento viaja con el kinesiólogo. No necesitas comprar, arrendar ni acondicionar nada, y esa es una diferencia real respecto de las atenciones domiciliarias que llegan solo con las manos.
- Camilla profesional plegable, para trabajar en la posición correcta.
- Electroestimulación (TENS) y ultrasonido cuando el caso lo requiere.
- Bandas elásticas, pesas livianas y elementos de equilibrio.
- Oxímetro de pulso para las atenciones respiratorias.
- Goniómetro y elementos de medición, porque el progreso se mide, no se estima.
La kinesiología complementa al médico, no lo reemplaza
Esto es parte de cómo trabajamos y conviene decirlo claro. Un kinesiólogo no diagnostica enfermedades ni reemplaza la indicación médica. Trabajamos sobre el diagnóstico del médico tratante y dentro de las precauciones que él define, especialmente en post operatorios.
Cuando detectamos algo que se sale de lo esperado —dolor que aumenta en vez de ceder, signos de infección, deterioro neurológico, una pantorrilla hinchada y caliente— la conducta es suspender y derivar, no seguir tratando. Preferimos perder una sesión antes que perder un paciente.
Y si en la evaluación inicial concluimos que el caso no requiere kinesiología, o que necesita primero otra especialidad, te lo decimos. La evaluación es gratuita justamente para poder ser honestos en ese momento.
Transparencia de precios y reembolso
Los valores están publicados en la página de precios, sin "consulte por su caso" para los planes estándar. Somos un servicio particular: emitimos boleta de honorarios electrónica el mismo día del pago.
Con esa boleta puedes solicitar reembolso en tu Isapre, según la cobertura de tu plan, y luego el copago restante en tu seguro complementario si tienes uno. Para el reembolso vas a necesitar orden médica vigente, así que conviene pedirla desde el principio.
Somos un servicio particular: no emitimos bonos de ningún sistema previsional. El camino es siempre boleta y reembolso.
Datos de la empresa
Para que sepas con quién estás contratando, y puedas verificarlo:
- Razón social: Kineum SpA.
- RUT: 76.892.102-K.
- Dirección: Av. Apoquindo 4501, Las Condes, Santiago.
- Teléfono y WhatsApp: +56 9 9967 9593.
- Cobertura: 11 comunas de Santiago Oriente y Centro.
Si algo no sale bien
Puede pasar que un kinesiólogo no haga match con un paciente, que el horario deje de funcionar o que sientas que el tratamiento no avanza. Escríbenos por WhatsApp y lo resolvemos: cambiamos de profesional, reajustamos el plan o revisamos el enfoque.
Lo que preferimos es que nos lo digas y no que abandones el tratamiento en silencio, porque en rehabilitación abandonar a mitad de camino suele significar perder lo ganado.