Un hombro más alto que otro, una escápula más prominente, el pantalón que "cae chueco". La escoliosis idiopática afecta al 2-3% de los adolescentes y su detección temprana define el pronóstico: detectada a tiempo, la mayoría se maneja sin cirugía.
El test de 30 segundos que puedes hacer en casa (test de Adams)
Pide a tu hijo que, de espaldas a ti y con las rodillas estiradas, se incline lentamente hacia adelante con los brazos colgando. Mira su espalda a contraluz: si un lado del tronco (una "giba") se ve más alto que el otro, consulta. Hazlo una vez al año desde los 8-9 años, especialmente durante el estirón puberal.
¿Cuándo preocuparse?
- Asimetría visible de hombros, escápulas o cintura.
- Giba costal en el test de Adams.
- Antecedentes familiares de escoliosis (aumenta el riesgo).
- Dolor de espalda persistente en un niño SIEMPRE amerita evaluación (la escoliosis idiopática no suele doler; si duele, hay que estudiar).
Tratamiento según severidad
- Curvas leves (10°-25°): ejercicio específico (metodologías tipo Schroth/SEAS), control periódico con radiografía y seguimiento del crecimiento.
- Curvas moderadas (25°-45°) en crecimiento: corsé indicado por el especialista + ejercicio específico; la combinación reduce la progresión y la necesidad de cirugía.
- Curvas severas (45°+): evaluación quirúrgica.
El rol de la kinesiología
Los ejercicios específicos de escoliosis no son abdominales genéricos: son autocorrecciones tridimensionales, respiración dirigida al lado colapsado y fuerza asimétrica (el trabajo de equilibrio unipodal de la imagen es parte del control postural). El niño aprende a "habitar" su columna corregida.
Evaluamos y tratamos escoliosis a domicilio, coordinados con el traumatólogo infantil. Consulta por WhatsApp.
¿Le interesa aplicar estos conceptos en su recuperación?
Nuestros especialistas integran esta evidencia clínica en cada plan de tratamiento personalizado.